Máquina para secar coca gana concurso nacional de innovación

Otro proyecto ganador es un ablandador de carne en base a piña y plátano. Cochabamba logró siete reconocimientos en seis áreas de investigación.

Una secadora automática de hoja de coca, creada por dos estudiantes del Instituto Tecnológico Eterazama, ganó el primer lugar en su categoría en el XII Encuentro Plurinacional de Investigación e Innovación de Institutos Técnicos Tecnológicos, donde otros seis proyectos cochabambinos lograron premios y menciones que fueron entregados ayer en la Dirección Departamental de Educación.
El otro primer lugar que logró Cochabamba es en mecánica automotriz, con un módulo de entrenamiento automatizado de vehículos Nissan propuesto por estudiantes del Tecnológico Agropecuario Canadá de Chimoré.

Los premios son la graduación por excelencia y computadoras.
Luis Alberto Quinteros y Samuel Vargas son los creadores de la máquina de secar coca, que tiene un cilindro en el que se introducen las hojas, por debajo hay un juego de estufas para generar calor. La temperatura se controla a través de un sensor para que no exceda los 60 grados centígrados. Tiene capacidad para secar 120 libras de coca en 45 minutos, tarea que tomaría cuatro horas si se hace al calor del sol. Los creadores estudian hacer una versión que utilice energía solar.

Quinteros explicó que el objetivo es ofrecer un proceso higiénico para el secado de hojas destinadas al acullico. “Vamos a brindar el servicio en diferentes lugares, fabricaremos más secadoras”, añadió.
Construir la máquina cuesta 4.000 dólares y el software, también diseñado por los estudiantes, cuesta 2.000 dólares.
Otro proyecto llamativo es de la carrera de Gastronomía del Instituto Técnico Federico Álvarez Plata, que ganó el segundo lugar en su categoría con la elaboración de un ablandador de carne en base a piña y vinagre de plátano desperdiciados en el Mercado Campesino. Leny Gonzales y Zareth Sabath coincidieron en el objetivo de reutilizar la fruta desechada y así surgió la idea.
Gonzales explicó que la piña pasa por un proceso de deshidratación para convertirla en polvo y el plátano se introduce en un bioreactor (recipiente en el que se lleva a cabo un proceso químico) para el proceso de fermentación por dos meses. Ambos productos también pueden usarse por separado, uno como saborizante y el otro para hacer jarabe con uso en coctelería. Las proponentes alistan lanzarse al mercado con su producto.
Las otras categorías en las que Cochabamba logró reconocimientos son agropecuaria, industria de alimentos y turismo.



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